viernes, 17 de julio de 2015

Un gato (o una piedra) en el camino…

"La felicidad no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días" 
(Benjamin Franklin )

Un gato negro se cruzó en mi camino ayer por la noche. Iba conduciendo, tarareando a Los Beatles con las ventanillas bajadas para no quedarme dormida. El viento movía mi cabello a su antojo y la luna resplandecía sobre el capó del coche. Y ahí estaba él, cruzando la carretera, con parsimonia inquebrantable.

No le molestaron las luces artificiales, ni tan siquiera cambió el ritmo de su caminar. Fui yo la que se quedó traspuesta, volantazo mediante, acudiendo mi mente a los malos augurios. Al esquivarlo, el giró la cabeza con sus aires de felino, y nuestras miradas coincidieron fugazmente. Mi idea de la mala suerte cambió en ese preciso momento y decidí arrebatarle cualquier adjetivo con connotaciones negativas a la palabra ‘suerte’.

Sus ojos eran azules claro, en perfecta armonía con el halo que esa noche acompañaba a la luna; una mirada en llamas de calma que atravesó mi conciencia mundana en años luz equidistantes. Cercada por esa figura grácil y etérea, sentí tranquilidad y no pude más que pensar que es una pena que en un cuadro blanco nos fijemos en el punto negro; que es de una crueldad inquietante que un gato negro lleve asociada la mala suerte y no caigamos rendidos a sus ojos y su frágil discurrir por la vida.

4 comentarios:

  1. El gato negro es considerado desde el inicio de los tiempos como un animal mágico. En la Edad Media sin embargo, se relacionó a los gatos negros con la brujería. Sin embargo no siempre fueron símbolo de mala suerte. En Egipto se los consideraba animales sagrados ya que estaban relacionados con el culto a la diosa Bastet. En la Inglaterra victoriana se consideraba que si unos novios recién casados se encontraban con un gato negro, esto simbolizaba prosperidad en el matrimonio. Y los marineros creían que tener un gato a bordo les traería buena suerte. Más aún sus mujeres solían tener uno en casa, ya que esto parecía "asegurar" que sus maridos volverían sanos y salvos a sus casas después de la travesía. En Europa, excepto en Italia, España, Serbia y Montenegro, un gato negro que cruza su trayectoria se considera buena suerte.En Escocia, un gato negro extraño en el porche es una muestra de futura prosperidad. En lugares donde no se practicó caza de brujas, los gatos negros conservaron su imagen de buena suerte; todavía se consideran así en Gran Bretaña e Irlanda.

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  2. Bien, entonces no iba desencaminada. Pero, ¿por qué en España en la actualidad es símbolo de mala suerte"

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  3. ay pequeña saltamontes !!!....todo empezó con la caza de brujas,
    ya lo decia el ingenioso hidalgo, con la iglesia hemos topado !!!

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